NEC SINE TE NEC TECUM VIVERE POSSUM *

NEC SINE TE NEC TECUM VIVERE POSSUM**

Terapia Trigeneracional para las simbiosis de pareja  ***
Son las ideas y las pasiones del hombre y no la mecánica de las leyes quienes gobiernan la conducta humana.
Es siempre en el fondo de las almas que se encuentra la huella de los hechos que se producirán en la realidad. Alexis de Tocqueville, La Révolution, 1857

La vida de pareja, sea matrimonial o no, es sin duda la relación más difícil que existe no solo para formarla sino sobre todo para mantenerla. En una extensa investigación demográfica realizada en 1986, Ira Glick señalaba que en los Estados Unidos, el porcentaje de separaciones y divorcios en la pareja era prácticamente que de dos matrimonios, uno se separaba. El 79% de las mujeres y el 83% de los hombres se casaba nuevamente, y en el lapso de 1 a 5 años el 50% nuevamente divorciaba (Glick, 1989). ¿Què es lo que incita al ser humano a intentar y reintentar una experiencia que a veces ha sido decepcionante? ¿Cuales son los criterios de formación de una relación que dure en el tiempo y que garantice simultáneamente la estabilidad relaciònal, la creación de un espacio de intimidad y la gratificación de las necesidades y deseos individuales? El origen etimológico de la palabra (CUM-IUGO, con el yugo) hace temer que los cónyuges, como los bueyes, sean destinados “a tirar la carreta” de la familia, sin siquiera tener la posibilidad de verse recíprocamente, hasta que uno de los dos no caiga.
Esta versión moralìstica, y victimìstica de la pareja en nuestra sociedad,por suerte està cediendo su lugar en estos últimos años, a una valorización creciente de la intimidad y del reciproco care-giving de los partners.
El fenómeno de la mayor longevidad, los procesos de autonomía y autoconciencia de la mujer, la progresiva nuclearizaciòn de la familia y otros macro fenómenos sociales conexos (la migración interna, los cambios socio-económicos, la urbanización, el mercado de trabajo de las familias a “doble carrera”) modifican, de modo irreversible, la percepción individual y colectiva de la vida de pareja. La diferenciación de los hijos, requiere una mayor disponibilidad a la experiencia de intimidad y al amor coterapeutico entre los cónyuges, como valores de búsqueda y vivificación en el ciclo de la vida, poniendo una ulterior, definitiva diferencia respecto a los valores que caracterizaban la familia tradicional: la estabilidad y el énfasis en la procreación y en el crecimiento de las sucesivas generaciones (Canevaro, A y Gritti, P, 1999).

1.- AMOR ROMANTICO Y AMOR COTERAPEUTICO

¿Qué fuerza misteriosa incita a dos personas que generalmente son desconocidas, a unirse superando tantos obstáculos, para iniciar aquella aventura existencial tan compleja como lo es la formación de la pareja? ¿Qué alquimia particular hace que dos personas se encuentren en un estado de gracia que los hace levitar, más allá de los comunes mortales, como los personajes de Chagall? El amor romántico (Johnson, 1983. Bader y Pearson, 1988. Salomon. 1989. Canevaro. 1990. 1992) es aquella relación amorosa que reviste estas características singulares.
La “divina mania” (theomanìa), como la llamaban los griegos, es aquel estado que poseía a las personas, desencadenando una serie de reacciones psicológicas particulares: ojos brillantes, luminosidad de la piel, taquicardia, torrentes de endorfina. Ella perturba a las personas provocando el “mal de amor”, tipo de parcial alienaciòn y desaparición de los lìmites entre el yo y el objeto como ya indicaba Freud en “Malestar en la civilización”.El rumiar constante del pensamiento, la agitación, la depresión y el sentimiento de pérdida cuando el ser amado no esta presente o la euforia, frente a las mínimas señales de su existencia (una palabra, una carta, una llamada, un gesto, un e-mail) la restricciòn de la conciencia a cada pensamiento o sentimiento que no tenga que ver con el ser amado, recuerdan a la psiquiatría, las características de un estado casi delirante
Ya Platón en el Simposiorecordaba el mito del andrógino, aquel ser compuesto de la unión de un hombre y una mujer, que por haber intentado subir al cielo “para golpear a los dioses” fue castigado por Zeus que “para debilitarlo” lo cortó por la mitad1
Desde entonces, cada mitad busca desesperadamente a la otra por todo el mundo, y si acaso ésas se encuentran, llegaràn a aquel estado de fusión total,en el cual “no hay más problemas”, donde se llega a experiencias de ilación y de euforia que hacen pensar en los estados de alteración de la conciencia y del humor (estados hipomanìacos, trance hipnótico).
Los poetas, y los dramaturgos, por siglos han alimentado las ideas y los conceptos que regulan la convivencia de la pareja y de las relaciones amorosas promoviendo la fantasía que dos personas sean una sola, obstaculizando las experiencias de autonomía de cada partner. Más que una elección de “dos soledades que se dan la mano”… como dice Rilke, el ideal del amor romántico parece ser la fusión indiscriminada. Jung, hablando del 'animus'componente masculina de las mujeres y del ánima, como componente femenina del hombre, recrea este particular mito, cuando dice que la verdadera unión profunda se realiza entre estos aspectos inconscientes de los partners2
Tristàn e Isolda, Romeo y Julieta son arquetipos medievales de este amor trágico, que alimenta los mitos de nuestra sociedad. Robert Johnson (1983) psicoanalista norteamericano junghiano, dice que el amor romántico es el más grande sistema energético singular de la psique Occidental. (“Is the single greatest energy system in the western psiche”) pag. XI “En nuestra cultura ha tomado el lugar de la religión como el lugar donde hombres y mujeres buscan significado, trascendencia, completamiento y éxtasis”… (ibidem Pág. XI). Como fenómeno de multitud
Como fenómeno de multitudes,dice Johnson, es peculiar de la sociedad occidental. En la sociedad oriental como la japonesa y la hindú, existe el amor como respeto y cariño pero sin imponer al otro los mismos ideales relacionales como sucede entre nosotros…”Romantic love is not just a form of love, it is a whole psycological package - a combination of beliefs, ideals, attitudes and expectations…” (ibidem pag.XI). (“El amor romántico no es solo una forma de amor sino más bien un completo paquete psicológico, una combinación de creencias, ideales, actitudes y expectativas”)
Probablemente la sociedad actual ha exasperado este fenómeno, como un deseo legitimo de realización del individuo; poco actuable para nuestros abuelos que en la búsqueda del partner adecuado se preocupaban más por la supervivencia y la estabilidad que por la satisfacción de sus necesidades intimas y subjetivas. Considero que un aspecto importante en el aumento de separaciones y divorcios en la actual sociedad, sea precisamente esta búsqueda de la felicidad..., (que se resume en el amor romántico), como deseo a veces prioritario y absorbente de la “me generation”, que antepone las necesidades narcisìsticas a los valores normativos tradicionales. 3 Hay autores que sugieren que el amor romántico es una reacción amorosa biológicamente determinada a los fines de la continuación de la especie. Rizley en 1980, citado por Bader y Pearson, (1989) hace una hipótesis: “el amor romántico es una reacción psicobiològica basada en procesos hormonales y neuroquìmicos que funcionan a veces en circunstancias difíciles, para incrementar el acercamiento y aumentar la probabilidad de acoplamiento en dos individuos, genéticamente diferentes, al fin de asegurar la supervivencia de la especie” (1980, Pág. 106). Este razonamiento parece ser reductivo en cuanto no explica la incidencia de este fenómeno en las parejas homosexuales, en las cuales adquiere las mismas características que en las parejas heterosexuales, cumpliendo una elección narcisìstica de objeto, o bien en las parejas que se forman en edades no fértiles.
Muchos psicoanalistas, a partir del mismo Freud han enfatizado los aspectos narcisìsticos del enamoramiento. Dice Salomón (1989): “El dilema narcisìstico reside en la paradoja de la intimidad. Empeñarse en una relación intima significa permitir fundirse con el otro y esto representa un peligro. El miedo de perderse a si mismo completamente. Usando el partner como selfobject, por lo tanto negando su autonomía, conservamos una ilusión de salvación. A pesar de que el adulto es consciente de este deseo, continùa a usar al otro como selfobject a fines de obtener, a través de la confluencia (Merger) y la fusión, el reconocimiento y la confirmación de sì mismo. Todo esto forma parte de las experiencias más intimas de las cuales nunca se comenta al partner. Este deseo arcaico (archaic wish) generalmente es actuado en las relaciones intimas”, (pag77).
Los autores Italianos Norsa, D. y Zavattini, G.C. (1997) hacen un òptimo resumen de este argumento en su libro, particularmente en el capitulo 3: “La pareja interna: intimidad y alteridad “(Págs. 51-66). “Las relaciones humanas, en particular las relaciones duales caracterizadas por un contexto afectivo de intimidad y de continuidad, parecen responder a precisas exigencias narcisìsticas de mantenimiento de un equilibrio inteerno, aunque en este punto existen posiciones teóricas diferentes,( ibidem. Pag.54).

Hindy, C.G. Schwarz, J.C y Brodsky, A. (1989) por 10 años estudiaron el comportamiento amoroso de 2400 personas en una investigación patrocinada por la University of Connecticut Research Foundation.

Dicen: “Las raíces de nuestro estudio se basan en el trabajo del psicoanalista John Bolwby y de la psicóloga Mary Ainsworth que han estudiado los diferentes tipos de vínculos emotivos que los niños desarrollan con sus madres. Han observado que en los niños en los cuales las madres correspondían con sensibilidad y credibilidad a sus necesidades tienden a desarrollar un apego seguro. Cuando la madre no es sensible y creíble, el pequeño se convierte en ansioso, exige ruidosamente el contacto con ella y otras veces lo evitan. Cuando la madre maltrata o excita al niño es posible que éste se aleje de ella en el momento de mayor necesidad.
Este esquema vincular, se refuerza en la primera infancia o en la adolescencia, y puede persistir para toda la vida. En los tres tipos de comportamiento infantil descritos existen similitudes con los tres enfoques del amor romántico adulto: seguridad, vínculo ansioso y alejamiento. Pag.27.

Cualquiera sea su origen, probablemente multideterminado, la característica del amor romántico es ser efímero, su rápida tendencia a desaparecer. Esta condición contribuye probablemente a construir aquella auréola pasional y trágica que rodea el amor romántico. 4 Siempre hay algo que impide aquel deseo ardiente de fusión total; y a veces cuando los obstáculos son removidos, se observa con angustia y desesperación su gradual desaparición. Uno de los momentos más dolorosos y al mismo tiempo liberatorio es la desidealizaciòn del carácter embriagador de la experiencia amorosa. “Me he curado” me decía una paciente…porque sabe, el amor es una enfermedad. Cuando amas no eres nadie y la otra persona es lo único que cuenta. Pero cuando te das cuenta que a otra persona puedes llenar la vida, te pasa”. Cuando este sufrimiento disminuye, se entra en un estado de confusión por la falta de instrumentos para manejar esta desidealizaciòn.
Existe en la sociedad un doble movimiento que conspira contra esta desidealizaciòn.Por una parte, la existencia de rituales que exasperan (a veces con fines económicos) el fenómeno del amor romántico, presentando el matrimonio como un fin y no como el inicio de un largo camino de búsqueda de acuerdos y permanentes transacciones. Por otra parte nadie habla de “the day after”, como si no se pudieran prevenir los momentos difíciles y tristes que a veces terminan una relación amorosa. El silencio de las familias de origen y de los amigos durante esta etapa, es una forma de pseudo respeto por su privacidad.
De hecho la dejan sola frente a una realidad a veces difícil de manejar en el pasaje hacia nuevas reglas de convivencia.
¿Como puede evolucionar esta relación, y cuales pueden ser las sucesivas transformaciones afectivas que permiten superar la fase de desesperanza y desilusión? Una de las definiciones de amor que más prefiero es aquella de Antoine de SaintExupèry cuando dice: “El amor es tal vez aquel delicado proceso a través del cual te acompaño al encuentro contigo mismo”. Cit. en Buscaglia, L(1982) Pág.29. Esta definición me hace recordar el amor que nutrimos hacia nuestros pacientes, cuando los acompañamos a reencontrarse a sì mismos en la a veces penosa búsqueda de la identidad. Es por esto que he llamado a esta dimensión evolutiva amor coterapéutico (Canevaro, 1990, 1992) en el sentido de que es donación y completamiento del otro en la creación de una relación que esté basada en compartir las vulnerabilidades y en el crecimiento de la intimidad y el diàlogo. Así como el amor romántico esta destinado a disminuir o a desaparecer, el amor coterapéutico puede al contrario crecer en el tiempo, aumentando aquella dimensión de reciproco care-giving. Esta relación muestra las dos caras de la misma medalla, las dos dimensiones o fases del mismo amor cuando se tiene la fortuna, por cierto no privada de empeño, de hacerlo desarrollar. Esta característica ego altruista del amor coterapéutico es una dimensión netamente interpersonal que es antitética a la fusión indiscriminada de la simbiosis patológica como veremos más adelante. Compartir las vulnerabilidades recìprocamente hace sì que el otro se convierta lentamente en aquella o aquél que más te conocen en el tiempo, y que aceptándote como diferente de si mismos crea las premisas para un dialogo profundo y autentico, verdadero antídoto de la simbiosis. Probablemente el primer imprinting importante de este amor coterapéutico es la reciproca ayuda que cada uno da al otro en la gradual diferenciación de la propia 5 familia de origen, titánico trabajo que a veces nunca termina y que siempre condiciona la evolución de la relación (como se vera más adelante).

2 LA PSICOTERAPIA DE PAREJA
 

2.1. Status epistemológico en el campo sistémico-relaciònal.

Jacobson y Gurman en su introducción a la reedición del Clinical Handbook of Couple Therapy (1995) describen las nuevas orientaciones del sector.
Primero, la creciente credibilidad profesional y el consistente aumento de ciudades en los Estados Unidos que otorgan la licencia para practicarla, reflejando la política de las mayores organizaciones de la salud mental. Segundo, el aumento de problemas psiquiátricos y comportamentales tratados con esta técnica. Tercero, el sustancial incremento de programas de formación de terapia de pareja en las escuelas de postgrado reconocidas oficialmente.
Recuerdan la afirmación de Manus (1966) de que la terapia de pareja era “una técnica en búsqueda de una teoría” con poca claridad conceptual. Desde entonces el entero campo de la terapia familiar ha hecho un enorme salto cuantitativo y cualitativo. El desarrollo del pensamiento sistémico relaciònal ha dado grandes contribuciones teóricas y técnicas a la terapia familiar afirmándola como una de las mayores disciplinas científicas en el campo de la salud mental. No obstante esto se hace difícil encontrar un punto diferencial con las otras psicoterapias, generalmente bien definidas: la psicoterapia individual, en las dimensiones intra e interpersonal (psicoanálisis, psicoterapia de tipo psicodinamico, cognitivita, comportamental, individual sistémica, gestalt, etc.) y la psicoterapia multipersonal (análisis de grupo, estudios organizacionales, psicodrama, terapia experiencias, etc.)
Si reflexionamos sobre el nacimiento clínico de la terapia familiar vemos que los primeros pioneros, generalmente psicoanalistas de psicóticos o de niños (Boguen, Whithaker, Wynne, Lidz, Minuchin, Ackerman, Boszormenyi-Nagy, Framo, Selvini-Palazzoli, etc.) desilusionados de las terapias individuales, ampliaron el campo, extendiéndolo a la familia. Así nacía el paradigma fundador de la terapia de familia en el cual para cambiar al individuo, se necesitaba cambiar el contexto familiar. Haley (1960), Watzlawick (1971).
El “regreso al individuo” de la ultima década y los ulteriores desarrollos sistémicos de la complejidad, de la segunda cibernética, del constructivismo y del construccionismo social y del narrativismo (la definición paradigmática di Goolishian: “el problema crea el sistema”) enriquecen enormemente el campo de la terapia familiar aumentando su complejidad. Sin embargo, después de un notable crecimiento se asiste en los últimos tiempos a una confusión epistemológica y a una pérdida de certezas probablemente creando la necesidad de una nueva redefinición.
El concepto de “familia en terapia” pareciera ser la línea divisoria entre el abordaje sistémico de los sistemas humanos en general, y la terapia familiar sistémica.
Por lo tanto considero útil desde el punto de vista trigeneracional rescribir la historia de la terapia familiar centrándola en la pareja como punto nodal de la familia, cruce de los ejes de filiación y de alianza, y viga maestra sobre la cual se apoya la entera estructura.
Si, en fin, se considera que Sandra Coleman (“Failures in Family Therapy. The Guilford Press, 1985) subrayaba que en el 90% de los casos de los fracasos terapéuticos por ella estudiados, el estadio del ciclo vital de la familia coincidía, grosso modo, con las fases del “nido vacío y del leaving home”, se puede bien comprender como es necesario encanalar nuestras energías hacia un renovado estudio de las dinámicas de pareja en una prospectiva evolutiva y preventiva.

2.2 DESAFIO CLINICO

Cuando el psicoterapeuta interroga a los miembros de una pareja acerca de las causas de sus problemas, hay una respuesta casi omnipresente: “Somos muy diferentes...” La frase del terapeuta, en cierto sentido provocatoria, aparentemente guiada por el sentido común es: “!Bien, cuatro ojos ven más que dos!”. No obstante, las señales de tristeza y la expresión de amargura de sus rostros, hacen pensar lo contrario. Como metáfora útil para entender sus experiencias y definir un importante objetivo terapéutico, empleo aquella de los gemelos siameses (Canevaro, 1990). Como todos saben, los niños que nacen con esta malformación, están unidos en diferentes partes del cuerpo, más o menos vitales, más o menos separables quirúrgicamente El desafío para el cirujano es separarlos sin que ninguno muera en el intento, de modo que ambos puedan vivir autónomamente. En las parejas ¿como se manifiesta esta “malformación”? Existen aquellos que nacen unidos por la cabezay separados por el resto del cuerpo; son personas racionales, intelectuales, que crecen juntos y a veces militan en las mismas causas, que se entienden “al vuelo” pero no vibran más ni afectivamente, ni sexualmente.De cualquier modo no encuentran ninguno como el otro que lo pueda entender tan íntimamente. Existen parejas que se unen por las vísceras y están separadas sea intelectualmente que sexualmente. Están llenas de buenas intenciones, generalmente son buenos hijos y buenos padres, que en el altar de la familia han sacrificado intimidad y felicidad matrimonial. Finalmente, existen aquellos que están unidos por el pubis,con grandes prodigios en la cama, pero que viven en continuas peleas, oponiéndose a todo, y sin poder encontrar otro partner que los pueda satisfacer sexualmente. En un caso de terapia familiar donde los padres se agredían constantemente, delante de los hijos, y durante la sesión en modo vivaz, violento, provocando malestar en los observadores, se llegó a un mejoramiento después de algunas sesiones. Los hijos, superando el desconcierto de las primeras sesiones y ayudados por la posibilidad de hablar de sus experiencias, cuentan al terapeuta, que por años, los tres, escuchaban con terror los gemidos de la madre, detrás de la puerta de la habitación, pensando que el padre la estaba estrangulando!!
¿Como se van conformando estas disfuncionalidades? Lentamente, mientras se va constituyendo la pareja (con la ayuda permanente e inevitable de los SFO, como veremos más adelante) se instaura el insidioso mecanismo de anulación de las diferencias. Diferencias que podrían amenazar aquel ideal fusional3 Así va creciendo aquello que llamo el monstruo simbiotico 4 Que lentamente devora los aspectos originales de la identidad de los partners, haciendo resaltar más bien la imagen de los gemelos siameses.
Esta clasificación teratológica (estudio de las malformaciones y de la monstruosidad animal y vegetal) de la pareja es una metáfora destinada a hacernos ver como aquel monstruo simbiótico ha “unido” la pareja, en realidad separàndola. Si se escuchan individualmente a los miembros de una pareja disfuncional, generalmente no se puede no dar razón a quien se lamenta de tantas injusticias, de tantas maldades, llevando al interlocutor (amigo, pariente o terapeuta individual) a sugerir que la mejor cosa es una separación. Este tìpico malentendido “de tirar el niño junto al agua sucia” es producto de una insuficiente comprensión de sus aspectos relaciónales (recordemos que Laing decìa que la psicosis no existe en las personas sino más bien entre las personas. El verdadero desafío del terapeuta (como aquél del cirujano) será derrotar a aquél monstruo simbiótico que ha aparentemente unido los partner separándolos en sus competencias matrimoniales. Solo así podrán eventualmente unirse. Antes de pasar a las intervenciones más eficaces para superar esta dificultad, veamos las influencias de los respectivos SFO.

2.3 FORMACION DE LA PAREJA Y VICISITUDES CON AMBOS SISTEMAS FAMILIARES DE ORIGEN.

Una de las fases más difíciles del crecimiento de un ser humano es el proceso de autonomizaciòn, elaboración de un proyecto existencial e inserción creadora en la sociedad. Diferenciarse de la organización familiar que nos ha dado el nombre y de las personas con las cuales hemos acumulado miles y miles de interacciones a través del tiempo es un proceso gradual que nunca termina y que se recicla con nuestros descendientes en un movimiento cìclico, auto perpetuado.
Bowen (1979) pionero de la terapia familiar , fué uno de los primeros en trabajar con las familias de origen,y en 1966 decía: “En esta orientación psicoterapéutica, tres son los conceptos teóricos principales. Uno es referido al grado de “diferenciación de si mismo” de una persona. El contrario de la diferenciación está dado por el nivel de “indiferenciaciòn” es decir de la “fusión del yo”. Se ha intentado clasificar todos los niveles de funcionamiento humano en un único continuum. En una parte de la escala está la máxima intensidad de la masa indiferenciada del yo familiar, en la cual predomina la “indiferenciación y la fusión del yo” con escasa “diferenciación del sì mismo”. La relación simbiótica y el fenómeno de la folie à deux son ejemplos de estados clínicos de intensa fusión del yo. En la otra parte de la escala predomina la “diferenciación del sì mismo”, con escasa evidencia de la fusión del yo. Las personas que se encuentran en esta extremidad de la escala representan los niveles más altos del funcionamiento humano. “(Pág.32).
El proceso individual de exogamia y autonomía coinciden frecuentemente con un crecimiento intergeneracional complejo como pasaje de una fase a otra del ciclo vital familiar. Al mismo tiempo, la primera generación,aquella de los abuelos desaparece o entra en notable declinación, pesando sobre la segunda generación,aquélla de los padres, que están atravesando la crisis del “nido vacío” (momento en el cual según S. Coleman (1985) se produce el 90% de fracasos terapéuticos que ella estudiò) debiendo afrontar y renegociar la propia vida de pareja, después del alejamiento de los hijos. Los cambios dramáticos socio-relacionales de la actual 8 sociedad y el aumento de la longevidad hacen que la pareja deba afrontar un periodo de 25-30 años de nuevo solos, en una dimensión conyugal que habitualmente está opacada por la dimensión parental.
Este proceso intenso de reestructuración del entero sistema trigeneracional hace que sea más difícil el alejamiento de los hijos y cuanto más disfuncional es el sistema, más dura se hará la diferenciación. Cuando los jóvenes adultos son importantes para el equilibrio relacional dentro de sus familias, debido a las dificultades matrimoniales de los padres, o cuando juegan un rol homeostático en la evitaciòn de los conflictos, su diferenciación será activamente obstruida. Este proceso es generalmente simultàneo en ambos SFO y será el origen de la “pulseada” que frecuentemente la pareja, en una dimensión diádica expresada como rivalidad o en modo simétrico 5 en las negociaciones de las nuevas reglas de convivencia (elección geográfica del hábitat, modos de reproducción, cuidados de los hijos, roles sexuales, etc.) En este agitado proceso de prolongar la pérdida inminente o al menos “negociarla“, ambas familias de origen entran en rivalidad en el intento de englobar y hacer “propio” el pariente político.
Este proceso de asimilación es una de las características de los sistemas vivientes, para neutralizar las diferencias. (Asì como una ameba engloba con su seudópodio un cuerpo extraño para hacerlo propio). Los sistemas familiares tienden a reducir o anular las diferencias, incorporando así el posible rival que puede amenazar la integridad familiar. Podríamos aplicar a este proceso la lectura antropológica de los factores que regulan la cismogénesis, descrita por Bateson 6 o la explicación cibernética que da el mismo autor a la teoría de la evolución para operar en la selección natural 7
Este proceso de “lavado de cerebro” o “normalización del otro” inicia en modo insidioso y muchas veces inconsciente, durante la fase de cortejamiento y recìproco conocimiento de la familia del otro, y continúa siempre... Todo esto a veces sirve para disminuir los problemas derivados de las diferencias culturales, socioeconómicas y religiosas de ambos SFO o para favorecer la adaptación de ambos partners (no olvidemos que las dictaduras siempre comienzan recortando las libertades del pueblo “por su bien”). Esta posición estratégica de ambos SFO será el comienzo de aquél eterno e in_ fructìfero intento de modificar el partner que, en el nivel diádico, en casi todas las parejas constituirá aquello que llamo “delirio de transmutación”“(8Esta misión imposible puede durar toda la vida y ser inútil para la pareja, quitando una enorme cantidad de energías que podrían ser aprovechadas en un proyecto compartido para una mejor calidad de la vida.

2.4 CONVOCACION DE LAS FAMILIAS DE ORIGEN (SFO) EN LA SESION.

Framo, uno de los grandes pioneros de la terapia familiar, todavía en vida, ha continuado el trabajo de Bowen con las familias de origen, pero a diferencia de él fué de los primeros en insistir en convocar directamente la FO en la sesión para utilizar su presencia como recurso emocional (Framo 1976, 1982, 1996). El no ve nunca ambos SFO en la sesión simultàneamente como hacìa Whitaker, otro exponente del trabajo multigeneraciònal. Andolfi, siguiendo la misma línea de 9 trabajo de Whitaker, dice: “Es sòlo el encuentro con Whitaker y con su coherente pensamiento clínico que dará un sesgo significativo a mi modo de pensar y de hacer terapia en estos últimos diez años. Esto a mayor razón con las parejas que son particularmente expertas en restringir el campo de la intervención terapéutica” (Andolfi, M. 1988).
En mi experiencia personal, iniciada en 1968 creando junto a Garcìa Badaracco, J. y Proverbio, N. en Buenos Aires una comunidad terapéutica para pacientes psicóticos y sus familiares con una orientación psicodinàmica, vimos siempre los pacientes en interacción permanente con sus familiares (García Badaracco, J. Proverbio, N. y Canevaro, A. 1970). Fué éste el contexto privilegiado que me permitió, durante los 13 años que la codirigí, entender la enorme influencia que ambos SFO tienen, para bien y para mal, en las parejas, a través del vínculo de la alianza.
En 30 años de trabajo intensivo ampliando siempre el contexto terapéutico, nunca he visto ni escuchado que después de estas sesiones haya habido casos de empeoramiento psíquico o físico de los participantes. Más bien han referido mejorías o cambios en las relaciones familiares implicadas, como cuando se tira una piedra en un estanque, en sucesivas ondas terapéuticas que se suceden y se extienden. Una vez, convocando un padre de familia muy periférico y marginal de una paciente en psicoterapia, y haciéndolo acercarse a su hija afectivamente, abrazándola, frente a su rechazo, se encerró en sì mismo. Este hombre que era un alcoholista desde hacìa mucho tiempo, tuvo una ligera isquemia cerebral en los días siguientes al encuentro (después retorno a la normalidad sin grandes consecuencias).Esto permitió un acercamiento de su hija, pero esta vez espontáneamente, logrando así resolver un malentendido que duraba desde hacìa mucho tiempo, y así iniciar una nueva relación afectiva gratificante para ambos.
2.4.1. ALGUNAS DIFERENCIAS TECNICAS Y CONCEPTUALES Los pioneros como Bowen y Boszormenyi-Nagy, Framo, Whitaker ,Selvini Palazzoli y otros, creían en la importancia de la FO en la vicisitud de la pareja y de la familia nuclear y compartían el mismo contexto de aprendizaje clínico: los pacientes psicóticos y sus familiares. En esta búsqueda de comprensión y eficacia clínica, reproducían el camino del nacimiento clínico de la terapia familiar, es decir a partir del fracaso terapéutico de las terapias individuales con pacientes como los psicóticos y los niños. Dada la gran dependencia emocional, psicológica y material de éstos con sus familiares significativos, llegaron a incluirlos en el tratamiento ampliando el contexto terapéutico e incorporando sistemáticamente las FO (Canevaro, 1994).
Framo en su extraordinario libro “Terapia intergeneracional” – un modelo de trabajo con la familia de origen- (Raffaello Cortina Editori, 1966)dice:

“Entre las convicciones de Whitaker hay una importantìsima, que es necesario incluir tres generaciones en el trabajo con las parejas y las familias (Whitaker, 1976). El cree que incluir la familia aumenta el poder terapéutico, justo como invitar un consultante o un coterapeuta favorece una experiencia de crecimiento para el cliente y el terapeuta”,( Pág.147) (Después comenta la preferencia de Whitaker de tener presente ambas familias de origen en la sesión). El lector se habrá ya dado cuenta que mis objetivos, en la organización de las sesiones con las familias de origen, son en cierto modo diferentes de aquéllos de 10 Whitaker. Desde mi punto de vista (continua escribiendo Framo), cuando los miembros de la familia se esfuerzan en elaborar aspectos difíciles y dolorosos sea del pasado que del presente, uno frente al otro, la presencia de los cónyuges y de los hijos inhibe o incluso hace confusa una empresa tan importante. Creo que el mejor modo de ayudar a los hijos es ayudar a los padres a poner en orden el propio Yo, las propias relaciones y las propias prioridades” (ibidem. Pág.148).

Andolfi dice

“me parece ventajoso que ambos cónyuges puedan compartir una experiencia importante y frecuentemente muy sufrida. La presencia física del otro cónyuge en la sesión es una confirmación que, aunque sea indirectamente, se está trabajando en las problemáticas de pareja. Permite además valorar la capacidad de cada partner en el exponerse delante del otro, mostrando abiertamente las necesidades afectivas y las debilidades, frecuentemente ocultas aún después de muchos años de la vida en común” (Andolfi, 1988, Pág.221).

Mi método invariante, empleado por más de veinte años (1978, 1982) y descubierto a través de la clínica en modo empírico-intuitivo, lo he utilizado sistemáticamente y conceptualmente desde 1985 (Canevaro, 1986). Consiste en el ver al comienzo de la consulta cada FO separadamente sin el otro cónyuge presente. Framo hace lo mismo pero con una substancial diferencia. El dice: “Desde el momento que el núcleo central es la relación pasada y presente de un adulto con sus propios padres y hermanos,no convoco al otro cónyuge a la sesión. Su presencia serìa una invitación a los padres y a los hermanos a hablar de las dificultades de la pareja y de las dificultades parentales,lo que serìa un modo de triangulación que diverge del propósito principal” (Exploration in Marital and Family Therapy, 1982 pag. 179 –el cursivo es mío-). En mi enfoque, el tema explicito en la convocación es la relación de pareja. El pedido de solidariedad y de información a las FO sirve, en vista del objetivo terapéutico de la definición de la relación sea en la pareja que entre el SFO y el SFN -sistema familiar nuclear- (Canevaro, 1988 Pág.206 y 207).
Framo envía el cassete de la sesión al cónyuge ausente para informarlo: “Sugerimos que el partner escuche el cassete de la sesión, dado que es también una cosa suya. Es importante que el partner no se sienta dejado afuera. Estamos impresionados por el alto grado de cooperación del partner durante este procedimiento: ellos han tenido la gran sospecha de que sus partners hayan proyectado en ellos algo que no les pertenece” (Framo, 1982 Pág. 182).
Personalmente insisto en el secreto de cuanto se ha dicho en la entrevista: “Juan y Maria pueden contarse todo o nada de la entrevista. Todo aquello que ellos no se dirán del encuentro, yo no lo diré. La sesión está bajo el secreto profesional y tiene el sentido de hacer quedar esto que se dice ,en familia y permitir hablar de la situación con toda libertad y confidencialidad”. Esto nos permite: a) reforzar la diferenciación entre los dos sistemas familiares de origen; b) observar las ulteriores retroacciones y la transmisión de la información entre los dos cónyuges; c) introducir una cuña en el sistema familiar disfuncional, cuyo efecto es paradójico (Canevaro, 1988 Pág. 205).
Esta modalidad de tratamiento, las reacciones que provoca en los componentes de cada familia y las retroacciones observadas, son ya un elemento terapéutico. Cuando se efectúan las sesiones, se despliega bajo nuestros ojos, cuando sabemos explorarlo, todo un juego de interacciones de cada SFO, en general oculto, que está implícito en la patología de la pareja, y que nos permite conocerlo desde un punto 11 de vista privilegiado, ya que el terapeuta se coloca en una posición que le permite conocer más variables en juego. El hecho de introducir el secreto de lo que se ha dicho en cada sesión permite comprender muchas cosas que a veces requieren un largo tratamiento antes de que se expliciten y que muy frecuentemente nunca se revelaràn (Canevaro, 1994 Pág. 268).
En una terapia de una crisis de divorcio durante el encuentro de la esposa con su SFO, ella hizo comentarios con sus familiares acerca de su primer matrimonio, ¡información que yo no conocía y el actual marido tampoco!
En este modelo de enfoque de las disfuncionalidades familiares las técnicas se suceden en diferentes fases y obviamente están condicionadas por el estilo de interacción de la familia y del terapeuta y no obstante esto podemos dividirla en dos grandes momentos.
El proyecto del método es altamente estratégico y paradojal, las técnicas de enfoque de la familia son restructurantes y experienciales, privilegiando el encuentro emocional. El hecho de involucrar ambas FO separadamente, es ya un hecho discriminante de la simbiosis de pareja, porque redefine sus componentes como miembros de cada SFO. Busca disolver las coaliciones ocultas, prescribiendo explícitamente la alianza con cada FO y al mismo tiempo es un factor altamente provocatorio, porque presupone que cada uno de los miembros no está aún maduro y tiene necesidad de “regresar a los orígenes”. En general esta intervención permite restablecer en la pareja una dimensión solidaria que puede restaurar el amor coterapéutico. Todos estos cambios se producen por el efecto amplificador del método de tratamiento, y no comprometen el margen de maniobra del terapeuta. En otras palabras, el terapeuta es altamente directivoen la organización del setting terapéutico y en las maniobras estructurales y experienciales, y absolutamente neutral acerca de los cambios que se producen y que dependen de los vectores psicológicos y emocionales en juego, “perturbados” por aquella intervención contextual (Canevaro, 1994 .pág.270)
Por ultimo, una gran diferencia con Framo es que él prefiere incorporar las FO en el proceso terapéutico de una pareja después que los partners han sido preparados, y más bien hacia el final de la terapia, y a veces no se preocupa si uno de las FO no es incluìda (Framo, 1982. Ejemplo Clínico pág. 182-183). Yo no veo nunca un solo sistema familiar de origen si el otro FO no está dispuesto a concurrir y si es posible prefiero hacerlo en el mismo día o al máximo dentro la misma semana, de modo tal que no hayan alteraciones importantes en el equilibrio entre los sistemas familiares de origen que puedan perturbar a los cónyuges.
Algunas veces, luego de la definición de la relación en la cual los cónyuges eligen continuar juntos una terapia de pareja destinada a hacer crecer una dimensión de intimidad y complicidad, se producen ciertos impasses terapéuticos. En este caso convoco de nuevo separadamente los SFO, esta vez con ambos cónyuges,para desbloquear el impasse y dar un input de confirmación a sus decisiones. El hecho de ver los SFO al comienzo, permite un más claro diagnostico situacional, dado que se conoce claramente el juego de relaciònes de cada SFO y como éste influye en el comportamiento de cada partner. Cuando se tiene suerte se logra desbloquear la situación de empate crónico 9 que según Selvini-Palazzoli y coll. es la puerta cerrada que debemos abrir: “Justo porque pensamos que lo esencial, la matriz de eso que estamos buscando, esta ahí detrás. Por lo tanto, si no lo logramos descifrar, para cambiarlo, no haremos nunca un buen trabajo. Somos conscientes de haber entendido poquísimo, y que esto será en el futuro la mayor tarea. El primer paso consiste según nosotros, en distinguir el empate crónico de la pareja, del conflicto de pareja.El empate crónico está escondido, mientras que el conflicto es eso que aparece, es manifiesto”. (Selvini-Palazzoli y coll.1988 Pág., 267). Esta situación de empate crónico se tendrá generalmente en la configuración en el cual ambos cónyuges pertenecen a un SFO con un estilo de relaciònes de tipo cohesivo (SC+SC).10

3 FILOSOFIA TERAPEUTICA

Al hablar sea de técnicas que de objetivos terapéuticos, se utilizan conceptos demasiado débiles, que no reflejan toda la complejidad, la cual es mejor indicada con el termino de filosofía terapéutica. Quiero indicar con esto una concepción que no solo encierra la epistemología teórica del terapeuta y el conjunto de técnicas desarrolladas para llegar a objetivos terapéuticos éticos y posibles, si no también la amalgama de este sistema cognitivo del terapeuta, con su propia historia vital y sus sistemas de creencias y valores. Sus sentimientos son la trama afectiva que sostiene y engloba todos aquellos conceptos y sirven como resonancia emocional durante el trabajo.
El cambio de la estructura tradicional de la familia (convivencia in situ o en las cercanías, de tres generaciones) junto a la transformación de los mitos imperantes del individualismo han hecho perder las funciones de “solidaridad” que esta familia tradicional ejercitaba, y que aun no son provistos por la sociedad actual (Zwerling, 1987., Boszomenyi- Nagy, 1978). Sin embargo permanecen en la sociedad actual formaciones históricas culturales residuales que funcionan como “pace-maker” de la pareja y del sistema nuclear ejerciendo una notable influencia en la resolución de las disfunciones familiares. Así entonces convocar a los sistemas familiares de origen es necesario no solo para reconstruir una realidad compartida, como las piezas de un rompecabezas, que den un sentido a la historia común y que contribuye a una mejor prevención primaria, si no también para fortalecer vínculos de solidaridad con alto poder emocional, que canalizados terapéuticamente pueden ser de gran ayuda. Aquí el terapeuta debe ser la enzima catalítica que active elementos auto terapéuticos siempre presentes en todos los sistemas y, al mismo tiempo el pivote integrador de los ejes diacrónicos y sincrónicos de estos sistemas. Así como dice Boszormenyi-Nagy (1978). “El intento conjunto de superar los problemas de estancamiento relacional (relaciones interrumpidas, negadas, abandonadas, fijadas en modo rígido, etc.) puede ofrecer una estrategia más eficaz que aquélla de activar las reservas psicológicas no desarrolladas del individuo”.
En sustancia, el trabajo terapéutico con los sistemas familiares de origen contiene un elemento altamente paradójico: “regresar para partir mejor”. La búsqueda de una mejor diferenciación se obtiene alimentándose hasta alcanzar a la madurez, como cuandouna fruta cae del árbol en el momento justo, y no antes, cuando se corta el fruto cuando todavía está verde para conservarlo mejor en el refrigerador: “Dar un paso hacia atrás para dar dos adelante”, significa tomar fuerza de aquella energía mal usada para intentar neutralizar las disfunciones relacionales y utilizarla para un inserción creadora en la sociedad.
El elemento central de una simbiosis es la falta de un encuentro emocional. La frustración del pasaje de una generación a otra de elementos afectivos, psicológicos y funcionales, que caracterizan recíprocamente la confirmación de la identidad del otro, es lo que contribuye al bloqueo transgeneraciònal, fuente de numeroso conflictos. Este bloqueo es lo que quita funcionalidad a un sistema, impidiendole avanzar en el proceso de la vida. En la armonía intergeneracional, en la cual cada uno cumple el rol asignado en su momento evolutivo, está el secreto de la funcionalidad de un sistema familiar. 14 La transmisión generacional de los valores afectivos y culturales es lo que garantiza la supervivencia de las personas más allá de la muerte física. Como todas las personas que en edad avanzada en esta escala generacional tienen derecho a este tipo de “trascendencia”, así todos aquellos que los continùan tienen derecho a sentirse alimentados por aquella fuerza que proviene de las propias raíces. Cuando un hombre y una mujer forman una pareja, en realidad unen dos sistemas familiares de pertenencia, los cuales interaccionan a través de este vinculo, lo influencian y lo modifican en un pacto confirmado por la sociedad.
Este vínculo de alianza tiene un valor antropológico cultural, y es diferente del vínculo de filiación que une ambos cónyuges con sus propios padres y con los hijos que junto a ellos formaràn una familia. Estos dos vínculos son esencialmente diversos, antitéticos y al mismo tiempo complementarios entre si. Uno es biológico y endogámico, el otro es cultural y exogámico. Ambos existen en una relación inversamente proporcional, y más este vinculo de alianza se consolida creando una serie de reglas propias, transaccionales, en un cierto clima de complicidad propia de aquella pareja, más tienden a debilitarse los vínculos que unen ambos cónyuges con sus respectivos sistemas familiares de origen y la complicidad desarrollada con éstos a través de tantos años de convivencia. Con el nacimiento de los hijos se extiende el vinculo de filiación en un eje diacrónico que consiente el pasaje transgeneraciònal de aquel hilo conductor biológico y cultural que permite la supervivencia de la especie. La tensión dinámica que existe entre estos dos ejes, en una complementariedad de los opuestos, constituye el punto nodal del sistema Trigeneracional.
Como decíamos antes el vínculo de alianza es inversamente proporcional al vínculo de filiación. Es por eso que la pareja al establecer este vínculo de alianza, va marcando una mayor distancia con ambas familias de origen y después con los propios hijos. Esto es aquello que señala la diferenciación intergeneracional, que como todos sabemos, cuando se perturba provoca aquellos síntomas disfuncionales por los cuales nos han consultado.

Figura 14.4 Intersección de los ejes de alianza y de filiación. Punto nodal del sistema Trigeneracional.

Como decíamos antes el vínculo de alianza es inversamente proporcional al vínculo de filiación. Es por eso que la pareja al establecer este vínculo de alianza, va marcando una mayor distancia con ambas familias de origen y después con los propios hijos. Esto es aquello que señala la diferenciación intergeneracional, que como todos sabemos, cuando se perturba provoca aquellos síntomas disfuncionales por los cuales nos han consultado. La clave de nuestro trabajo es entender como este eje vincular regula el fluir del tiempo y el crecimiento sea de los sistemas como de las personas que lo componen. El refuerzo de este vínculo de alianza es fundamental para la diferenciación de los sistemas intergeneracionales en la línea del vínculo de filiación, tanto con una generación como con la otra. Cuando este sistema es invertido, se producen las coaliciones intergeneracionales, expresiones de un achatamiento o de una división de este eje primario antes descrito, y el emerger de síntomas en cualquiera de las tres generaciones, según los problemas predominantes.
La falta de armonía entre las generaciones y la presencia de ciertos bloqueos evolutivos, impiden la vivencia del fluir del tiempo y la transmisión de los valores a través de las mismas personas. Cuando somos capaces de favorecer el desbloqueo y la fluidez de este eje, los síntomas desaparecen, ya que son la expresión de la perturbación del flujo de la vida misma y de las consiguientes dificultades de la inserción creadora de los individuos en la cultura que los rodea, finalidad esencial de la familia. Por estos motivos considero que el objetivo terapéutico de la armonía intergeneracional de los sistemas observados es también ético, dado que una terapia debe ser un beneficio para todos y no solo para algunos. Por esto es necesario el encuentro emocional que de calor y fuerza al proceso de diferenciación pues las simbiosis ocultan una gran falta de encuentro.
Dice un antiguo proverbio chino que “se puede desprender solo aquello que ha sido unido en precedencia”. Este es el objetivo terapéutico: Permitir regresar para poder partir mejor.

Hacia el nuevo milenio

Trabajar con los sistemas reales trigeneraciònales en sus interacciones hit et nunc no excluye naturalmente la historia, ya que como decía Goethe, aquellos pueblos que no recuerdan su pasado, deberán repetirlo. Esto significa, poner en acción un poderoso sistema siempre presente en la organización social de la familia. Basta quererlo convocar. La conciencia de la enorme fuerza que tengan aquellos sistemas familiares y la aceptación de nuestra debilidad como terapeutas pueden funcionar paradójicamente como enzima catalítica que permita una colaboración intensa y efectiva. Vale mucho más el trabajo multihumano con un grupo familiar que el trabajo sobrehumano del terapeuta.
Hemos descrito un modelo de intervención específico, breve, muy poderoso, que puede ser útil aun en un contexto tan cambiante como la sociedad actual. El milenio se va llevándose con sì mismo las “certezas intocables” de nuestra sociedad. Evidentemente estamos en una etapa de transición en la organización familiar. De la sociedad agrícola-patriarcal, con sus certezas a la sociedad post moderna con 16 sus iconoclastas, (que siempre han estado presentes en la historia), la familia va hacia nuevas formas de agregación que deberán siempre tener presente la relativa inmaduridad del ser humano en el crecimiento y en el largo periodo de protección del cual tiene necesidad. La forma de este nido ecológico que es que la familia puede variar, pero siempre existirá.
Probablemente mutarà hacia estructuras multifamiliares que reproducirán la organización multigeneraciònal (solo que con una gestión más democrática del poder), porque esta era más eficaz que la familia nuclear para las tareas a realizar. ¿Tal vez formaràn parte de estas nuevas agregaciones las familias reconstruidas? Seguramente. Los prejuicios sexistas y racistas son inútiles en nuestro mundo multicultural y nosotros terapeutas debemos tenerlo en cuenta, ya que nuestro self personal viene indisolublemente puesto en juego en nuestras terapias. Las nuevas formas de procreación y de agregación familiar no tradicional nunca excluirán este entrecruzamiento dialéctico y complementario de los ejes de filiación y de alianza que como el sol y la luna, la luz y la oscuridad se definen recíprocamente y constituyen la trama emocional y psicológica que alimenta al individuo.

Notas:

* Articulo publicado en “La crisi della coppia. Una prospettiva sistemico-relazionale”, volume a cargo de Andolfi, M. Raffaello Cortina Editore, 1999.

**Ni contigo ni sin ti puedo vivir. La expresión deriva de OVIDIO (43 a.C.-17 d.C.) –Amores 3,11,39- retomada del famoso epigrama de Marziale –fin del 1° siglo d.C.- (epigrama XII, 46) es un tema muy apreciado por CATULLO (87-57 a.C.): el tormento de amor debido a la ambivalencia afectiva. Se lo ve por ejemplo en el famoso dicho ODI et AMO: Quare id faciam fortasse requiris Nescio, sed fieri sentio et escrucior (no se pero tengo la impresión que eso sucede y por eso estoy preocupado) Odio y amo. Por qué hago yo esto tal vez me preguntaras. No lo sé, pero siento que esto sucederá y yo estoy profundamente atormentado. (Esta información ha sido gentilmente proporcionada por el profesor A. Maulo).

***Agradezco la gentil colaboración del Dr. Fabio Mondaini y de las Dras. Teresa Medi y Chiara De Natale por los comentarios al artículo y por la corrección sintáctica.

1 “Y finalmente Zeus, después de grandes reflexiones, dijo: creo haber encontrado la vía, a fin de que los hombres continúen existiendo, pero, que sean más débiles, que no sean más arrogantes. Dividiré a cada uno de ellos en dos, y así, siendo más débiles, serán al mismo tiempo más útiles, porque serán más numerosos...” Platón, simposio XV Pág.32.

2 Por esto Jung decía que la meta del desarrollo del alma era el proceso de Individuación, durante el cual las grandes polaridades y los opuestos complementarios de la vida se funden en una unidad: la conciencia y, al menos parcialmente, el inconsciente, la luz y la oscuridad, el masculino y el femenino, presentes en el hombre como parte femenina (anima) y en la mujer como parte masculina (animus). Wehr, G. (1999) “Jung, su vida, su obra”, Pág. 194. Ediciones Paidos Iberica-Barcelona.

3 Dice Boszormenyi-Nagy: “La esencia de la fusión no es un esfuerzo imitativo. Se trata más bien de una actitud posesiva, de aferrarse, que cuando tiene éxito elimina hasta la necesidad de imitación. Después de que la persona se ha “fundido” con el huésped, las relaciones de éste se utilizan para rellenar el sentido de vacìo en el parásito, que proviene de su carencia del sentido de sì mismo, a causa de la falta de vida de relaciones”. Boszormenyi-Nagy, I y Framo, J. (1965) Pág.74.

4 Mahler define el concepto de simbiosis así: “El termino simbiosis en este contexto es una metáfora. A diferencia del concepto biológico de simbiosis, no describe aquello que sucede en una relación de beneficio mutuo entre dos individuos de diferentes especies. Describe el estado de indiferenciación, o fusión con la madre, en el cual el yo no se ha diferenciado del no yo y en el cual la interioridad y el mundo externo sòlo gradualmente vienen percibidos como diferentes”. Mahler, Pine y Bergman, 1975, Pág.44 Cit. De Bader, E y Pearson, P. (1989) Pág.5.

5 Proponemos un lindìsimo fragmento de Paradoja y Contraparadoja cuando Selvini-Palazzoli y otros (1975) describen la necesidad exasperante de controlar la relación en las parejas a transacción esquizofrenia: “es para nosotros a través de la 17 hybris, ya exasperada por los respectivos sistemas de aprendizaje originarios, que cada uno de los miembros de la pareja elige un partner difícil. Y es justamente con él que pretende repetir el desafìo, para intentar resolverlo. Observemos como la posición de ambos en la relación e substancialmente simétrica. Cada uno anhela violentamente conquistar el control de la definición de la relación, pero cada uno experimenta de nuevo frente al mínimo intento,el fracaso temido”. Pág.32. Los autores dicen del termino Hybris: “usamos el termino Griego original, en cuanto no es reducible al termino orgullo. Ya que Hybris es más que orgullo, que es sano, Hybris es más bien la actitud de superioridad, de arrogancia, de exasperada tensión simétrica al punto de no rendirse frente a la evidencia y a la misma cercanía de la muerte” (ídem, Pág.32)

6 En “Hacia una ecología de la mente”, en su articulo “contacto cultural y cismogénesis”, Bateson (1972) dice:” considerando las posibles salidas a las graves perturbaciones que siguen a los contactos entre comunidades profundamente diferentes, se ve que los cambios deben, en línea teórica, llegar a una o a otra de las siguientes configuraciones: a) la fusión completa de los dos grupos inicialmente diferentes; b) la eliminación de uno o de ambos grupos; c) la persistencia de ambos grupos en equilibrio dinámico dentro de una comunidad más grande.” (pág.90).

7 En el lenguaje cibernético, se dice que el curso de los eventos está sometido a restricciones y se presume que desechadas estas restricciones, las vías del cambio serán gobernadas solo por la regla de iguales probabilidades.” La explicación cibernética”, Bateson (1972) (op. cit. pág. 429).

8 Transmutación, gradual transformación, progresivo desarrollo. En Biología, evolución de los seres vivientes, conjunto de sus transformaciones elementales debido a mutaciones genéticas en relación a la selección operada por el ambiente (diccionario Italiano). Los mecanismos que sostienen esta ilusión no son aquellos del transfert intrapsiquico como el fenómeno del enamoramiento antes descrito; más bien adquieren las características de las defensas transpersonales, como lo define Laing (1965) en su articulo “Mistificación, confusión y conflicto”, la mistificación implica la acción de una persona sobre la otra, es transpersonal. La persona (p) busca introducir en la otra un cambio necesario para su seguridad (aquella de p)... “Es evidente que no todas las acciones de una persona sobre otra, al servicio de su seguridad, de su tranquilidad de espíritu, de sus intereses propios o de quien sabe qué cosa, son necesariamente mistificaciones. Existen muchos tipos de persuasiones, coerciones e intimidaciones, a través de los cuales una persona busca controlar, dirigir, utilizar o manipular la conducta del otro”, (pág.403). Es claro que el “delirio” de transmutaciòn comporta una acción de modelamiento sobre el otro, más o menos incisiva, más o menos lograda.

9 Entendemos por empate crónico aquél en el cual dos adversarios, como los jugadores de un partido de ajedrez, parecen destinados a enfrentarse en eterno en una situación sin salida: su relación no conoce verdaderas crisis, ni escenas catárticas, ni separaciones liberatorias. Uno de los dos a veces exhibe una serie de vistosos movimientos de ataque, de provocación, de aparente triunfo: parece siempre que esta por ganar, pero la otra persona, tranquilamente realiza un movimiento y coloca en cero el marcador.

10 Mi contribución original (1982) en el tema del estilo relacional de la familia ha sido aquél de estudiar la relación entre las dos familias de origen, con la unión de sus representantes a través del vínculo de alianza .Contexto estructural , real o virtual, siempre presente, formado por la interacción entre los sistemas familiares de origen y el sistema nuclear.

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febrero 13, 2018

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